El Laberinto de la Rosa


El laberinto de la rosa.
Acrílico sobre lienzo. 30x30cm.

El Laberinto de Chartres es un símbolo sagrado, que representa el camino interior hacia el descubrimiento de nuestro centro y la posterior materialización de esta consciencia en el mundo cotidiano.

La rosa simboliza el alma del hombre; el exterior, el sendero que lleva a su encuentro y nos devuelve, enriquecidos, al lugar de origen.

Tal como en nuestras vidas, mientras transitamos el laberinto, nos sentimos perdidos. Experimentamos constantes idas y venidas, avances y aparentes retrocesos.

El camino evolutivo es incognoscible, no podemos adivinar por dónde nos llevará el destino.

Meditando con esta figura aprendemos a asumir la inexorabilidad de la marcha, a dejarnos llevar por las curvas y recovecos y a confiar eternamente que todas las circunstancias de nuestra vida, si caminamos con fe y buena voluntad, nos llevarán al lugar indicado.



Comentarios

Cecilia Ribenc ha dicho que…
Los observadores más detallistas notarán que el laberinto está esbozado al revés de cómo generalmente se dibuja esta figura, así como la firma se inscribe de izquierda a derecha. Esto no es casual y está basado en mi intención de comenzar a ver el mundo desde adentro, trascendiendo la visión en espejo. A su vez, permite ejercitar nuestra mitad intuitiva del cerebro, que tanto hemos relegado en el mundo occidental.
Tampoco es casual el hecho de que las líneas estén difusas y no perfectamente delineadas, sobre este tema hablaré más adelante en el Manifiesto del Arte Sagrado. Tiene que ver con mi concepción del color y la forma como entidades sagradas y su función en el camino evolutivo.